El miedo no es la pesadilla que crees, o al menos no solamente eso. Álvaro Baturone lo compara primero con un asesino en serie de iniciativas, y luego le da la vuelta al argumento: una luz de alarma que señala un peligro y te deja decidir qué haces con él.
Lo interesante viene después. Sostiene que la misma situación la evalúan personas distintas de maneras opuestas, y que esa evaluación es tuya, no del peligro. De ahí sale una idea incómoda: buena parte de lo que llamas riesgo es en realidad tu propia historia opinando.
Junto a eso hay textos más ligeros y bastante buenos. Cuenta cómo acabó casándose con su mujer en Las Vegas cuando lo único que pensaba hacer allí era asistir a un evento. Escribe sobre San Valentín acercándose a los cincuenta, con el reloj biológico sonando de fondo, y sobre qué merece la pena hacer mientras el corazón siga latiendo.
Son seis textos, algunos también en inglés. Empieza por los del miedo si llevas tiempo sin dar un paso.